Ayer soñé con Rodolfo Chiquilicuatre.
Soñé que yo era su Procuradora, y como hay mucha gente que no sabe que es eso, pues os lo resumo: El Procurador es el representante.
Pues bien, yo era su representante, pero no en el mundo de la música; claro, en la explicación anterior se me ha olvidado concretar qué representamos y dónde: Pues a gente como Chiquilicuatre o cualquier otra persona humana que tenga un asunto con la Justicia y en los Juzgados.
Resulta que teníamos una comparecencia, que, resumiendo, consiste en asistir al Juzgado, decir uno lo que piensa del asunto judicial y firmar un papelito.
Y allí estábamos, Chiquilicuatre y yo, tan a gusto, porque simpático es un rato. Y vino con su tupe, y cuando le fui a dar la mano toco la guitarrita que lleva colgada del cuello. Y nada, pues un follón con un tipo que le vendió unas tortillas, que debían de ser de huevina, porque Rodolfo no las pagó y por eso el tortillero le demandó.
Bah, en el Juzgado tenían claro a quien le iban a dar la razón; resulta que todos sospechamos que el tortillero lo que quería no era que le pagaran las tortillas, sino meterlo en el trullo para evitar que fuera a Eurovisión... Por lo visto ya se estaba siguiendo esta estrategia con el pollo irlandés...
Soñé que yo era su Procuradora, y como hay mucha gente que no sabe que es eso, pues os lo resumo: El Procurador es el representante.
Pues bien, yo era su representante, pero no en el mundo de la música; claro, en la explicación anterior se me ha olvidado concretar qué representamos y dónde: Pues a gente como Chiquilicuatre o cualquier otra persona humana que tenga un asunto con la Justicia y en los Juzgados.
Resulta que teníamos una comparecencia, que, resumiendo, consiste en asistir al Juzgado, decir uno lo que piensa del asunto judicial y firmar un papelito.
Y allí estábamos, Chiquilicuatre y yo, tan a gusto, porque simpático es un rato. Y vino con su tupe, y cuando le fui a dar la mano toco la guitarrita que lleva colgada del cuello. Y nada, pues un follón con un tipo que le vendió unas tortillas, que debían de ser de huevina, porque Rodolfo no las pagó y por eso el tortillero le demandó.
Bah, en el Juzgado tenían claro a quien le iban a dar la razón; resulta que todos sospechamos que el tortillero lo que quería no era que le pagaran las tortillas, sino meterlo en el trullo para evitar que fuera a Eurovisión... Por lo visto ya se estaba siguiendo esta estrategia con el pollo irlandés...
Pues eso, los sueños , sueños son...
