Hoy me he mirado al espejo y me he dado cuenta de que necesito un buen corte de pelo. Pero ahora no estoy en Madrid, y en Madrid está él, y solo él puede cortarme el pelo. Él es mi peluquero, Raúl.
Recuerdo la primera vez que plasmó su arte en mi cabeza…Yo había llegado a la peluquería con una foto de una chica monísima, sacada de una caja de tintes, y le dije: "Quiero este corte de pelo". Pero Raúl consideró que mi pelo estaba muy pero que muy estropeado, hizo caso omiso de la foto y me cortó estilo chico…Que trauma..., estuve siete meses sin cortarme uno sólo de mis rubios y teñidos cabellos
Por aquel entonces no supe que acabaría entrando en Marco Aldany y pidiendo que fuera Raúl quién me cortara el pelo.
Un día me volvió a tocar con él. Yo estaba asustada, no me había olvidado de lo que me hizo la otra vez, se lo dije. Me dijo que no me cortaría mucho, que me haría un peinado más moderno, que no me preocupara y cogió las tijeras…comenzó a desfilar, a cortar por allí, por allá, y finalmente cuando acabó me sorprendí pensando que era la primera vez que salía de la peluquería sin la sensación de “que me ha hecho, verás tu cuando me lo peine yo…” Y fue entonces cuando decidí que él sería el único que tocaría mis castaños cabellos (rubio de bote evolucionando a su mejor fase), aparte de Queen Lili, que tiene mucha maña...
Y así seguí, llegando a Marco Aldany y preguntando siempre por Raúl, y si está de vacaciones espero a que regrese y si se ha puesto enfermo vuelvo la semana siguiente…
Pero Raúl no sólo me gusta porque hace con mi pelo lo que quiere consiguiendo que a mi guste, sino porque no habla. No hay que darle conversación, no, él está a lo suyo, y a mi me deja con lo mío… A mi no me gusta hablar en las peluquerías, me gusta estar callada y tranquila, y por otro lado me estresa mucho no poder oír a la persona que me está hablando por el ruido del secador, pero a la que tienes que contestar inevitablemente y después de varios gestos de “no te oigo”, acabas asintiendo o negando según te parezca a declaraciones que ni siquiera estás escuchando.
Por todo esto me gusta Raúl, y además cuando me marcho me da siempre dos besos. Y me mete unas clavadas importantes, cada vez que voy pago más, pero eso no importa porque Raúl lo vale…
martes, enero 31, 2006
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2 comentarios:
Es fabuloso cuando encuentras quien te corta el pelo a tu gusto y te mantienes fiel a él pase lo que pase, hace un año aproximadamente que yo conocí al peluquero de quien ya no puedo prescindir pues también plasma el arte en mi cabeza de una forma sorprendente quizá yo también le dedique un fragmento en el blogg ¡porqué se lo merece!
Y no se llama raul?Es delgado, medio calvillo, va de negro? usa sombrero? seguro que es raul...
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