miércoles, enero 04, 2006

Problemas de faldas

He sido encomendada para una de las misiones más delicadas de la historia de las misiones: Decirle a la administrativa que trabaja en mi oficina que no se ponga esas faldas tan cortas, no porque a mi jefe le moleste, sino porque a los que viven en el bajo les puede alterar, y nosotros estamos aquí para asegurarnos de que no le pase nada.

Bien, y ahora que hago.

La chica lleva trabajando como tres días, y cada uno de ellos ha traido consigo la denominada falda-cinturón. Por lo visto era gimnasta (de nacionalidad rusa) y mide un metro ochenta y tiene las piernas más largas del mundo. Pues a lucirlas. Y a mi que más me da que se ponga minifaldas o que venga con corbata? Pero a mi jefe no, a él no le da lo mismo, pero no por él, sus palabras exactas fueron: Hay que decirle a esta chica (traducido: Le tienes que decir TU, que eres chica como ella) que no venga con faldas "tan cortas", porque cuando baje al archivo de abajo, y como consecuencia, vuelva a subir, los que viven en el bajo izquierda, que ya sabes tu como son, le pueden decir algo, y es que ya sabes tu como son ( frase que repitió quinientas veces, para aclarar QUIEN podía ser el sujeto afectado por la falda de la gimnasta)

Yo no se como son los de abajo, yo ni me había planteado la situación de la chica subiendo las escaleras y todos los del bajo izquierda mirando por la mirilla y haciendole la ola. Y ahora me toca decirle que si no tiene faldas que permitan que suba sin que los del bajo le vean el culo, que se venga con pantalón...

Pero también he pensado decirle que suba siempre en ascensor, y terminar así con el problema, que se ubica entre su minifalda y los habitantes del bajo izquierda.

3 comentarios:

lidia dijo...

Como si te hubiera parido y eso que no me los has dicho tia puta

Annushka dijo...

si señor, como si me hubieras parido, y una que es muy evidente y transparente....

Mariam shall die dijo...

¿Y preguntar a los del bajo izquierda qué opinan? a lo mejor prefieren las falditas. Las falditas son un síntoma de evolución humana, una sublimación intelectual del deseo, un oxímoron de puro enseñar escondiendo, esconder enseñando...
Que las falditas me arecen bien, digo.