El otro día reviví mis juegos de la infancia. Bueno, solo algunos, los que yo inventaba es imposible revivirlos, me da por pensar que yo era la niña con más imaginación del planeta y que a nadie se le hubiera ocurrido hacer una tienda de campaña con una toquilla, escoba y pinzas de la ropa...
Pero hablaba de los colectivos, como la comba. Había dos tipos de comba: La individual, que era pequeña con mangos y cuerda de colores. Esta era para que una saltara sola, o hacer competiciones de a ver quien realiza más saltos sin parar o a ver quién lo hacía más deprisa. La otra era la profesional, la que teníamos en el colegio. Una cuerda larguísima y muy dura. Había que turnarse para dar y el resto saltaban, en fila, una detrás de otra.
Luego llegó la goma y sus múltiples juegos, posiciones y fases. Pero cuando vi a unas crías jugando el sábado pasado en el retiro me pareció más complicado. Los niños son de goma o que? Bueno, y no tan niños porque creo que había una madre saltando también y la tía dominaba el asunto. Si yo me pusiera a saltar a la goma ahora mismo, volvería a lesionarme alguna parte de mi cuerpo, seguro…
También recordé el diávolo. El mío era amarillo y nunca conseguí tirarlo y recogerlo. Eso sí, me tenían la mar de entretenida intentándolo una y otra vez. Claro, para eso están estas cosas y si luego puedes exhibirte mejor que mejor, pero el caso es mantenerte concentrada en una cuerda con palos en los extremos y una especie de peonza invertida.
Pero hablaba de los colectivos, como la comba. Había dos tipos de comba: La individual, que era pequeña con mangos y cuerda de colores. Esta era para que una saltara sola, o hacer competiciones de a ver quien realiza más saltos sin parar o a ver quién lo hacía más deprisa. La otra era la profesional, la que teníamos en el colegio. Una cuerda larguísima y muy dura. Había que turnarse para dar y el resto saltaban, en fila, una detrás de otra.
Luego llegó la goma y sus múltiples juegos, posiciones y fases. Pero cuando vi a unas crías jugando el sábado pasado en el retiro me pareció más complicado. Los niños son de goma o que? Bueno, y no tan niños porque creo que había una madre saltando también y la tía dominaba el asunto. Si yo me pusiera a saltar a la goma ahora mismo, volvería a lesionarme alguna parte de mi cuerpo, seguro…
También recordé el diávolo. El mío era amarillo y nunca conseguí tirarlo y recogerlo. Eso sí, me tenían la mar de entretenida intentándolo una y otra vez. Claro, para eso están estas cosas y si luego puedes exhibirte mejor que mejor, pero el caso es mantenerte concentrada en una cuerda con palos en los extremos y una especie de peonza invertida.
Pero el mejor de todos era el de pintar con tiza en el suelo una especie de tablero con números, tirar una piedra y saltar. Lo que no recuerdo es el nombre, o a lo mejor no lo tenía... Se admiten sugerencias.

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