jueves, octubre 05, 2006

Su turno, por favor

He llegado a la cita a las ocho en punto de la mañana. Ya había tres personas esperando en la puerta, con el frío de la mañana y bajo la luz de las farolas, porque, sorprendentemente, a esa hora aún no ha amanecido.
En el momento en que me he parado, uno de ellos, el más mayor me ha mirado fijamente. Yo sabía que me iba a decir algo, pero ha esperado dos minutos más para señalar con la cabeza a las otras dos personas que charlaban en un banco y murmurar: Yo soy el primero, ellas la segunda y la tercera...
Bien, pues yo debo de ser la cuarta... Me ha quedado claro, hay que respetar los turnos aunque la cola se haga en la calle, esto no es como las rebajas, en las que gana el más rápido, esto es mucho más civilizado.
En el transcurso de los siguientes diez minutos han venido tres o cuatro personas más, y el Primero ha ido informando, al igual que hizo conmigo, sobre la posición de cada uno. Por un instante he sido la última, pero pronto alcancé la denominación de "La Cuarta"
Una vez han abierto las puertas, hemos entrado todos de manera muy civilizada, cada uno consciente de su turno y de la presencia del Primero vigilándonos a todos.
Ha habido algún momento de confusión, cuando ha llegado la denominada "Colona" y ha intentado montar una revolución de los turnos. Pero ha sido reducida en cuestión de segundos.
Cuando ha llegado mi turno, he pasado, me han sacado sangre, me han dado una piruleta y me he marchado impresionada del sistema.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Ana! Desde ya pongo tu blog en mis favoritos (a ver si consigo enlazar de nuevo blogs a mi página)... Por cierto, mañana ya es tu cumpleaños,¿no? Hablamos, un beso

Amaya

El detective amaestrado dijo...

No hay nada como observar radiantemente en la cola de los vampiros

Annushka dijo...

Lo mejor es que algún día nos observarán a nosotros...saludos