martes, noviembre 21, 2006

El Gordo

Aún es pronto, pero ya están por todos lados, en los escaparates, en las paredes colgados tamaño póster, en la frutería, en la carnicería, en los bares… Ya han llegado los décimos de la lotería de navidad.

Todos los años sin excepción tengo la seguridad de que me tocará. Cada año compro más décimos si cabe, y cada año me siento a desayunar con los niños de San Ildefonso, con mis décimos esparcidos por la mesa y con la radio el resto de la mañana.

Y cuando cada año rompo los décimos porque no tocó NADA, pienso que no me gastaré más dinero en lotería de navidad, que no pareceré una administración de lotería con piernas y que no me meteré en la página web de la Bruja de Sort nunca más.

Ya tengo reservados cinco en el trabajo, uno en la manolita y varias participaciones.

4 comentarios:

Mariam shall die dijo...

Yo creía que si no dabas ni con un reintegro te daban algo... como cuando no aciertas ninguna en la quiniela.

Anónimo dijo...

¿En la Universidad nos tocó la pedrea,no? Teníamos que haber comprado en Salamanca!

Annushka dijo...

Desconvencida, es verdad, nos tocó una pedrea y nos fuimos de cenorrio...En Salamanca estuve a punto de comprar...
Mariam, que sepa usted que alguien intentó cobrar una quiniela sin un solo acierto y sembró la duda en el estanco...

Anónimo dijo...
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