jueves, febrero 23, 2006

La Javierada

Dentro de quince días es la Javierada.
La Javierada es una peregrinación, como el Camino de Santiago, pero el destino es Javier. (el que bautizó esta caminata no lo pensó mucho)
Desde el punto en el que yo me encuentro son cien kilómetros y se suele hacer en dos días.
Yo peregriné una vez a Javier hace diez años. Fue muy emocionante, tanto, que ahora que vuelvo a estar por aquí, puede que me lo piense...
A destacar:
- El paisaje que se recorre.
-Que haya un dispositivo preparado para atender a los peregrinos, yo, concretamente, experimenté el dispositivo de masajes para el caminante...Daban ganas de quedarse ahí, y que te masajearan todo el rato hasta Javier.
- Pasar del desierto a la montaña. En concreto cuando llegué a la montaña, me despisté, me perdí y anduve cuantro horas más que el resto de los peregrinos.
- Que, como consecuencia de lo anterior y de que yo estaba fichada y no aparecía, mandaran a los polis a buscarme.
- Que los polis no me encontraran, vamos, que me encontré yo solita.
- El segundo dispositivo de masajistas en el camino.
- El tercer dispositivo de masajistas...
- Que quince kilómetros antes del destino haya una furgoneta dispuesta a llevarte, porque tus pies se niegan a responder, se independizan y no dan un paso...
- Es trampa, pero cuando te llevan y llegas antes que el resto de los peregrinos, el agua de las duchas del albergue aún está calentita.
Que pasa, no conseguí llegar, pero hice ochenta y cinco kilómetros (que es el premio de consolación). Creo que abusé de los masajes en los pies, se acostumbraron y tomaron vida propia. Yo decía: Sólo me quedan quince. Y ellos respondían: Mira la furgoneta, que cómoda, y parece que dentro hay masajistas...
Así que ahora que me encuentro por estas tierras, y teniendo en cuenta que mis condiciones físicas son inmejorables, puede que me quite la espina de los quince kilómetros y vuelva a peregrinar. Aunque tengo miedo, porque ellos van a estar ahí, seguro, por todos lados... Los masajistas de la Javierada son mi peor enemigo...

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Conocidas eran las virtudes perversoras de los masajistas contra los peregrinos...pululaban constantemente entre los agotados caminantes, ofreciendo aguas puras y cristalinas y tiernos masajes con aceites de esencias, que curaban las llagas de los moribundos... Además, se dice que la noche previa de la llegada al destino,cuando ya quedaba muy poco esfuerzo para el clímax eclesial del fin del peregrinaje, celebraban, en tierras Sangüesinas, una enorme orgía mágica, el la que el descontrol y el sexo duraban hasta la madrugada, y a la que sólo las órdenes de peregrinos paganos podían acudir... Tribor.

PD: Veo que no has tirado la gallina.

Annushka dijo...

Tribor: Veo que sabes bien de lo que hablas...Desgraciadamente me pasé la salida a Sangüesa...Esa es la espina de la que hablo cuando me refiero a los "quince kilómetros"...
Ya te contaré si las cosas han cambiado en diez años.

PD: Ya te dije que la gallina no es mía, no puedo deshacerme de cosas ajenas...

Unknown dijo...

Hola, he descubierto su blog porque al parecer es usted lectora de Mariam, a quien admiro fervientemente. He leído As time goes by y nada, comentarle que esa escena es increíble. Buenas noches.