Mañana cumplo un mes de condena, y tal y como me aseguraron en su momento, deberé visitar al supervisor para que decida si ya estoy en condiciones para que me dejen salir de mi encierro.
Que nervios…Llevo toda la semana pensando en lo que le voy a decir, en las preguntas que me van a hacer…
Por la mañana me vienen a buscar, rodeada de un dispositivo de seguridad, y me llevarán a verlo. Se que lo primero que van a hacer es la foto de rigor, de frente y los dos perfiles. Ya me han hecho estas fotografías en otras ocasiones y tengo mucha práctica posando, sobretodo cuando me dicen: “No respires”. Me quedo ahí, aguantando la respiración y de repente: “Ya puedes respirar”.
A mi me encanta posar, pero hay que ser realistas y estas fotos no suelen ser muy artísticas.
Luego, con las fotos en la mano, iré a ver al supervisor, que me observará detenidamente y decidirá si ya estoy lista para salir fuera, en resumidas cuentas, si mi mes de condena ha servido de algo…
Y entonces podré salir a la calle, aunque claro, no me dejan irme así, de rositas. Tendré que volver al Centro cada quince días para que se aseguren de que no he vuelto a las andadas, y tendré que seguir una terapia de rehabilitación, para volver a integrarme y adaptarme a lo que ellos llaman “Vida normal”.
Que nervios…Llevo toda la semana pensando en lo que le voy a decir, en las preguntas que me van a hacer…
Por la mañana me vienen a buscar, rodeada de un dispositivo de seguridad, y me llevarán a verlo. Se que lo primero que van a hacer es la foto de rigor, de frente y los dos perfiles. Ya me han hecho estas fotografías en otras ocasiones y tengo mucha práctica posando, sobretodo cuando me dicen: “No respires”. Me quedo ahí, aguantando la respiración y de repente: “Ya puedes respirar”.
A mi me encanta posar, pero hay que ser realistas y estas fotos no suelen ser muy artísticas.
Luego, con las fotos en la mano, iré a ver al supervisor, que me observará detenidamente y decidirá si ya estoy lista para salir fuera, en resumidas cuentas, si mi mes de condena ha servido de algo…
Y entonces podré salir a la calle, aunque claro, no me dejan irme así, de rositas. Tendré que volver al Centro cada quince días para que se aseguren de que no he vuelto a las andadas, y tendré que seguir una terapia de rehabilitación, para volver a integrarme y adaptarme a lo que ellos llaman “Vida normal”.
En fín, "metí la pata" y he pagado por ello... Le podría haber pasado a cualquiera...

5 comentarios:
Si es que solo me rodeo de chusma, suerte mañana, los jueces te conocen serán buenos contigo.
Besis
Suerte mañana, y sobre todo, al supervisor, no le mires a los ojos... Sus ojos de rayos laser te cegarían para siempre. Tribor.
Qué mal cometió que la hayan encerrado?
WILLARD.
p.d.: la peor cárcel acostumbra a ser uno mismo...
Algún día tenía que confesar: me cargué, aunque sin premeditación ni alevosía, un huesecillo de la cadera (la mía, claro, no la de otro, que para esas cosas soy muy egoista...)
weno reina qando los jueces te ayan soltao,q espero q sea ya mismo,no duds en avisar a esos los dueños de ese garaje del q a veces te aqerdas.mierda,bebo.sniff.q debems visita.muxs bss y muxa suerte.Vg
P.D.: Metepatas!!!!
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