
Aunque un poco a destiempo, ya que la semana santa ha quedado ya un poco lejos, he decidido dedicar este post a la llamada "Bajada del Angel"
Y he tomado esta decisión para que la gente que lo ha visto en la televisión este año (cosa realmente extraña ya que se retransmite el domingo a las nueve de la mañana) deje de pensar que en Tudela nos dedicamos a colgar a niños disfrazados de angelitos de una cuerda en medio de la plaza del pueblo.
La bajada del Angel consiste en una tradición muy respetable en la que todos los años, el día de domingo de resurrección, un niño vestido de angel (vease: Pelucon rubio tipo corte de pelo cazuela, alas con plumitas, vestimenta blanca y dorada y sandalias a juego) colgado de unas cuerdas (con un sistema de sujección muy seguro) atraviesa la Plaza nueva (es decir, la plaza del pueblo) como volando (aunque la simulación de vuelo más bien parece natación estilo braza), se acerca a la Virgen (que cuidadosamente han traido desde la catedral), le quita el velo y le dice que se alegre, que su hijo ha resucitado. Es entonces cuando sueltan por toda la plaza palomas blancas (dudo que lo hayan hecho este año, pero ni he estado ni lo he visto, así que no puedo confirmarlo) y todo el mundo, y digo todo el mundo porque está allí todo Tudela, aplaude con fervor.
La aclaración consiste en afirmar que no sueltan al crío desde una ventana a toda velocidad, que no es una tradición tipo "tirar una cabra por el campanario" y que todos los niños de Tudela quieren ser angelitos (además hacen la comunión ese día con la vestimenta blanca y dorada, el sueño de todo niño...)
Dicho esto, felicito a todo aquel que se levantó el citado domingo de resurrección a las nueve de la mañana y desayunó festejando la bonita tradición de este mi pueblo (o ciudad, no se ofendan los tudelanos)

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