Este puente he pasado muchas horas en el coche y eso da para mucho, claro.
Lo que más me gusta de las retenciones y el tráfico denso es observar los demás coches. Y observar las pegatinas que sus dueños se empeñan en ponerles en el culo, que si flores, que si toros, que si brujitas subidas a una escoba...
Tras un largo estudio y análisis de esta nueva moda, mi compañero de viaje y yo llegamos a la conclusión de que las flores se ponen en los coches de chica y los toros en los de chico, para distinguir el sexo del coche, que es algo muy importante. Y también llegamos a la conclusión de que las chicas son más dadas a esta nueva moda.
Y cuando ya estabamos convencidos de esta clara distinción, nos encontramos con un seat ibiza amarillo que tenía un toro en el culo y cuatro flores en el costado. Y ahora que? Cual es la razón?
La razón es que el coche era del hermano de la actual dueña, que le plantó un toro como símbolo de su hombría, y luego lo heredó la hermana, a la que le pareció un detalle muy mono ponerle cuatro florecillas para tunearlo más. No puede ser al contrario, porque el hermano, de forma inmediata, hubiera quitado las flores nada más heredar, a ella le da igual llevar un toro de osborne en su coche, no le resta feminidad...
Cuando pasamos y vimos que no conducía "Dª Florecillas para mi coche", sino un maromo, no pudimos evitar mirarlo y mirarlo y reirnos, cosa no muy recomendable cuando te encuentras parado entre mil coches sin más posibilidad que el cierre centralizado en caso de ataque. Pero no se inmutó, creo que sabía de que nos reíamos, pensaría que llevar seis horas dentro de un coche no beneficia a la salud mental de nadie y además nosotros no llevábamos flores, pero algún tío llamado pepe nos había hecho una pintada en el nuestro...

2 comentarios:
Qué peligroso es el tunning. Y es que el gusto estético del español medio deja mucho que desear.
me gustan esas pintadas en el polvo de la luna trasera: guarro!!!
jaja, un saludo
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