jueves, mayo 25, 2006

La alumna

En mi despacho todos los años tenemos alumnos de prácticas, no en plan becarios, nosotros somos su asignatura del segundo cuatrimestre.

En todo el tiempo que llevo aquí ha habido de todo. La primera alumna finalmente se quedó a trabajar y ahora es mi actual compañera de trabajo.

Sobre los demás, pues tuve al típico alumno-pelota, muy aplicado él, pero excesivo.

Luego vino la alumna-estrella, que casi le damos una medalla cuando se fue.
Y los demás han sido un poco del montón.

Hoy he conocido a la alumna del 2006. Es la peor de todos: Es la alumna-pava. Como vive lejos de los Juzgados y no tiene coche (bueno, si tiene, pero dice que a Madrid no se lo trae ni loca, aunque de eso me enterado hoy) he quedado con ella esta mañana para que no tuviera que hacer el ranking de transporte público al que yo me he visto obligada durante algunos meses. Bien, pues con mi coche nuevo, reluciente, oliendo a limpio, la he recogido a primera hora de la mañana.

Toma de contacto: Bueno, y que tal llevas las prácticas? Biieeeen(Pava…). Y ya sabes que vas a hacer cuando termines? Pues noooo, jo, es que es taaan difícil( Pava)

De repente, totalmente afectada me dice que le acaba de caer un chorro de agua en los pies. Yo iba conduciendo y obviamente no podía agacharme a mirar que es lo que pasaba, pero la alumna-pava insistía: Si, mira, por aquí cae aguaaaa(Pava). Yo, con cierta preocupación y ya pensando que era una avería (no se de que, yo no entiendo de mecánica, pero mi coche no tiene aspersores) aparco un momento y al mirar me doy cuenta de que lo que gotea es el cristasol que había cogido esa misma mañana para limpiar la escobilla y se había abierto y goteaba. Bien, no hay avería.

Ella, afectadísima, pone cara de asco y me dice: Jooo, tengo todo el pie lleno de cristasol (Pava). Yo, para amenizar el momento he bromeado con eso y le he pedido disculpas (por las molestias) y he entendido que el tema “Cristasol” ya había terminado.

He estado toda la mañana de aquí para allá haciendo gestiones y explicándoselas y me ha parecido insufrible. Pero lo peor de todo ha sido cuando ya casi terminando la jornada de mañana, se mira los pies y me dice: Creo que me han desteñido las piedras del zapato, por el cristasol…

Ala, pues nada, como mi coche suelta productos de limpieza desde la guantera, el próximo día que se vaya en el autobús. O mejor que no venga.

2 comentarios:

Winston dijo...

Congratulaciones!

lidia dijo...

Madre míA EL TIO ESTE QUE TE HA ESCRITO ES FAN DE LAS CATASTROFES DE TRÁFICO, QUE MIEDIN...